Cuando el tenis no tiene distancias ni tiempos

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Familia-Martinez

Samantha Martínez, a los 6 años pisó una cancha por primera vez y desde allí, no soltó nunca más la raqueta en el Club Marina Grande en Maiquetia del Edo. Vargas, hasta cumplir sus 10 años.

Su historia comienza cuando sus padres deciden que entrene en la Federación Venezolana de Tenis en Caracas, para lograr un mayor crecimiento y competitividad. Al tiempo, su hermano Oscar, comienza a empuñar la raqueta por lo que ambos hermanos hacen sus entrenamientos en Caracas.

Sus vidas diarias transcurren, con la salida del colegio, donde deben apurarse para almorzar, vestirse, llevar en el equipaje cuadernos y libros para adelantar tareas y emprender su viaje de 45 kilómetros rumbo a Caracas, contando con el tiempo justo de una hora, ya que Oscar entrena de 3 a 6 pm y Samantha de 5 a 8 pm, de lunes a sábado.

Al regresarse a casa a las 9 pm, han sorteado algo de tráfico, accidentes, más todos los peligros que ofrecen ambas ciudades. A pesar de ello, su mamá Betty De Freitas, la conductora, se siente afortunada, debido a los buenos estudiantes que son de 5to grado y 2do año de bachillerato, en el colegio Rómulo Gallegos, que les brinda apoyo a sus carreras de tenistas.

Oscar de 10 años, ocupa el puesto # 3 del ranking nacional en su categoría de 10, mientras que Samantha ya con 13 años, ocupa la posición # 20 en 14 años. Los sueños de ambos, es optar por una beca en el tenis universitario en los EE.UU., por lo que reciben preparación del lenguaje inglés semanalmente.

La familia Martínez De Freitas, son claro ejemplo que cuando se quiere, se lucha para lograr las metas trazadas en el tiempo.

Caracas.- Noviembre 30, 2016 Por Mario Martínez