Comunidad internacional toma distancia tras muerte de Fidel Castro

0
10

La ausencia de líderes políticos mundiales en el funeral de Fidel Castro,excepto la de los países de la región o los más cercanos al régimen castrista, apunta a un rápido distanciamiento de la comunidad internacional con la figura del ex mandatario cubano. 

A las exequias de Castro, que murió el pasado viernes a los 90 años de edad, tienen previsto asistir líderes políticos como los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro, Ecuador, Rafael Correa, y Bolivia, Evo Morales, tres de los principales aliados actuales de Cuba. Los presidentes de Nicaragua, El Salvador, Honduras y Panamá, Daniel Ortega, Salvador, Sánchez Cerén, Juan Orlando Hernández y Juan Carlos Varela, respectivamente, también han anunciado que viajarán a La Habana para participar en la ceremonia. Lo mismo el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, cuyo país fue históricamente uno de los principales aliados de la Cuba castrista. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, había anunciado igualmente su asistencia, aunque tras el accidente de aviación ocurrido en su país no se descarta que anule su viaje a Cuba. 

África, un continente que ha tenido una cercana relación con Cuba especialmente durante la fase de descolonización europea, también mandará a La Habana una nutrida representación de líderes políticos, empezando por los presidentes de Suráfrica y Zimbabue, Jacob Zuma y Robert Mugabe y el presidente Teodoro Obiang Nguema, de Guinea Ecuatorial.

Pero de Europa, sólo el primer ministro de Grecia, Aléxis Tsípras, asistirá a las honras fúnebres del dirigente. Tsípras será de hecho el único gobernante occidental que estará presente en los eventos organizados por el régimen cubano para honrar la memoria de Fidel Castro. Incluso el ruso Vladimir Putin, quien sí alabó a Fidel Castro y lo calificó de “un sincero y fiable amigo de Rusia” en su mensaje de condolencias, no estará presente en la despedida. Putin dijo que tenía una “agenda apretada” y envió al presidente de la Cámara de Diputados, Viacheslav Volodin en representación de Rusia. 

España confirmó que el rey emérito, Juan Carlos, con quien Fidel Castro mantuvo una cordial relación, sí estará en el funeral. El resto de países parece estar dispuesto a pasar rápidamente página tras la muerte de Castro. El ministro británico de Exteriores, Boris Johnson, afirmó que la muerte de Fidel Castro marca “el fin de una era”. El presidente François Hollande, recordó las afrentas en materias de derechos humanos del régimen castrista y a continuación aprovechó para instar a pasar página y que “el embargo estadounidense a Cuba sea levantado definitivamente”. Será la ministra de Ecología, Ségolène Royal, quien represente a Francia en La Habana. 

Alemania, que ni siquiera se había pronunciado hasta ayer sobre la muerte de Castro, aseguró a través del portavoz de su Ejecutivo, Steffen Seibert, que la revolución castrista sometió “durante décadas” a los cubanos a un “sistema de represión política”.

Estados Unidos decidió no mandar una delegación presidencial a los funerales del líder cubano Fidel Castro, y solo estará representado por un alto asesor del mandatario Barack Obama y el embajador en La Habana.

Quizás la ausencia más notable será la del primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, que conocía personalmente a Castro y cuyo padre, Pierre Trudeau, mantuvo una relación de amistad durante varias décadas. De hecho, Castro viajó en el año 2000 a Montreal para asistir al funeral de Pierre Trudeau. La ausencia de Trudeau se produce después de que el gobernante canadiense fuese criticado con dureza, e incluso ridiculizado, por el mensaje de condolencias que emitió tras conocer la muerte de Castro y en el que elogió al líder cubano omitiendo el déficit en derechos humanos de su régimen. Canadá decidió enviar a La Habana al gobernador general del país, David Johnston, que ejerce como jefe de Estado canadiense en representación de la reina de Inglaterra. 
 
El dato 

Elián González, el recordado “niño balsero” cuya madre, Elizabeth Broton, murió en 1999 junto a otras 12 personas en un naufragio intentando emigrar a Estados Unidos, dijo que la respuesta al presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, quien llamó a Fidel Castro “dictador brutal”, se la están dando los miles de cubanos que acuden a su funeral.

González, quien protagonizó una célebre disputa migratoria entre Estados Unidos y Cuba en 1999, dijo que “el pueblo” está respondiendo a Trump con la despedida multitudinaria al líder cubano en la Plaza de la Revolución, en La Habana. “Yo no creo que tantas personas podrían llorar a alguien que, como él dice, es un dictador, o ha causado hambre o ha causado estragos en la población cubana”, afirmó el ahora cadete universitario.